Inauguración de la Casa de Hermandad

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on gozo contemplamos hoy la feliz realidad que presenta aquella ilusión que pusimos en el proyecto de dotar a nuestra Cofradía de una nueva Casa propia, con mayor capacidad y mejores condiciones que la Sala de Hermandad de la que hasta ahora hemos venido disponiendo en la calle Merced 19, y que ha sido la primera que ocupábamos en propiedad de las siete que hemos tenido la ocasión de abrir en nuestros casi cuarenta y siete años de existencia.
Rememorando con verdadero cariño sobre todas aquellas Salas, comenzamos por reseñar la que desde 1956 tuvo primero nuestra Comisión Organizadora y después la Hermandad ya constituida, y que se ubicaba en el colegio "Patronato Católico Ntra. Señora de la Merced" sito en calle Ponce 19, donde en planta baja ocupábamos una pequeña habitación y el espacio de un hueco de escaleras, además de que podíamos fuera del horario escolar de dos patios y, cuando menester, de la planta superior del inmueble destinada a Capilla y aulas. El traslado en 1959 a calle Ancha, 10 - sala inaugurada en la mañana del día de Reyes, seis de enero de 1960 -, nos supuso tener que transformar en dos habitaciones lo que de antiguo venía siendo un modesto taller de carpintería. De calle Ancha, en 1961 volvimos a ocupar dos habitaciones y patios en planta baja de calle Ponce 19, gracias a la nueva disposición que siempre encontrábamos en el Rvdo. P. Eduardo M. Fernández-Figares, S.J. que además de la Dirección Espiritual de nuestra Hermandad tenía a su cargo las atenciones que precisaba el nuevo uso dado a dicho inmueble, que por aquel entonces acogía actividades propias de la Asociación "Pro-suburbios".
En 1971 pasamos al número 15 de la misma calle Ponce - por cierto, domicilio de varias familias que nos aportaban un muy buen nutrido grupos de Hermanos - adaptando allí a Sala lo que había sido una tienda de comestibles y una habitación contigua. Posteriormente, en 1978, el traslado fue a calle Muro 21, donde transformando desde la cubierta a la solería de un ruinoso local bodeguero, pudimos llegar a disponer de un amplio salón qué incluso nos permitía dar acogida al paso del Stmo. Cristo, pero que al alcanzar un considerable coste de alquiler nos llevó en 1985 a decidir la compra de la planta baja del inmueble Merced 19, en aquel entonces partida en dos locales adosados, uno destinado a tabanco y otro a bodega, del mismo propietario que tenía su vivienda en la planta superior.
Actualmente, el 11 de abril de 2003, inauguramos en calle Nueva número 5 la Casa de Hermandad más cercana a nuestra sede canónica en el Templo Parroquial de Santiago de todas cuantas hemos conocido, y en ella disponemos de un singular edificio, muy digno y de armónica configuración, suficiente para que en él tenga fácil acomodo el desarrollo de las actividades de nuestra Cofradía. Pero pienso que no sería lo mejor que nos quedásemos con algo así como una bonita fotografía de nuestra Casa, pues esta se ha concebido, preparado y lógicamente se seguirá acondicionando, para vivirla y disfrutarla con la sana alegría y el responsable uso de un importante bien común.
Y en el firme convencimiento de que sea un medio ideal para frecuentes encuentros de cuantos hermanos nos dispongamos a acudir a ella. Que se logren estos propósitos debería ser voluntaria obligación y responsabilidad asumidas por todos y cada uno de nosotros. Y entiendo que ello nos será sumamente fácil si cada vez que acudamos a NUESTRA CASA DE HERMANDAD, tras haberles realizado una visita a nuestros Sagrados Titulares que siempre nos esperan en su altar, y dejándoles a sus benditas plantas cualquier tipo de culpas o prejuicios que pudiese llegar a inquietarnos, al traspasar el umbral de calle Nueva número cinco llenos de los mejores deseos de fraternidad y colaboración, llevemos nuestra mirada a la dedicatoria que se recoge grabada en mármol y que es testimonio público de la primera intención que allí y en todo ha de guiar nuestros pasos. Siempre ¡ A LA MAYOR GLORIA DE DIOS …!