Vestir la túnica

inco razones para vestir la Túnica en la Noche de Jesús.
Porque… “El mundo de los sentimientos es tan complejo y tan personal que es realmente difícil encontrar un único concepto a una sola palabra que, por sí sola, sepa expresar que significa para un cofrade, para cualquier persona, vestir su túnica de nazareno.
¿Para mí? Pues mil cosas y muchas indefinibles, pero si tuviera que elegir, si tuviera que quedarme con una única idea que centralizara muchos de mis sentimientos elegiría sin duda aquella que, aunque no lo parezca recoge pasado, presente y futuro en nuestra vida: reencuentro.
¿Quién no siente el vestir de la túnica que repite un rito casi iniciático que contempla siete siglos de historia?. ¿Quién no recuerda la ilusión del mismo momento de hace muchos años? ¿Quién no se reencuentra de corazón con aquellos que no están a nuestro lado porque ya viven con Cristo y María?. ¿Quién no se acuerda de los ausentes por cualquier causa?. ¿Quién no reza un Padrenuestro o un Ave María encontrándose, quizás por única vez en el año, con quienes deben ser nuestra luz y nuestra guía? ¿Quién no hace un mínimo examen de conciencia de nuestra vida, aunque sea casi efímero, cuando se siente solo entre la multitud?. ¿Quién no se plantea nuevos retos de futuro más cercanos a Dios o a los hombre?. ¿Quién no se ha dicho a sí mismo que cumplirá alguna promesa olvidada? ¿Quién …
Sí que merece la pena sentirse persona anónima entre tanta gente e ir sintiendo como, desde la soledad, la ilusión inicial se va troncando en cansancio y agotamiento, y como empiezas a preguntarte para qué estás allí, y como tú mismo empiezas a hacerte preguntas y darte respuestas de vida, de tu vida.
Sí que merece la pena. Claro que merece la pena reencontrarse con la túnica, con nuestra túnica. Probadlo. Huid de comodidades por un pequeño rato. De corazón, merece la pena.”

Luís Cruz de Sola
Hermano Mayor de la Hermandad
del Santo Crucifijo de la Salud
y María Stma. de la Encarnación

Porque… “Vestir el Hábito Nazareno es revertirse de amor, caridad y entrega a nuestros Sagrados Titulares, pero siempre a través de nuestros queridos Hermanos de nuestras Hermandades.”

Francisco Barra Bohórquez
Hermano Mayor de la Hermandad
del Señor de la Vía Crucis
y María Stma. de la Esperanza

Por… “Tradición, porque mi abuela nos inculcó a todos los Castaños el amor por Jesús Nazareno, y hoy en día quiero acompañar a Jesús sintiendo lo que sentía mi abuela cuando le rezaba cada Noche de Jesús y le pedía por mi abuelo y por sus hijos.
También porque esa Noche delante de Ntra. Madre en compañía de mis hermanos disfruto como nunca viendo a Jesús y la Virgen del Traspaso.
Y además el sentimiento y disfrute que se siente al vestir el hábito es diferente a ir detrás acompañándolo.”

Raúl Castaño Bertolet
Hermano Mayor de la Hermandad
de Nuestro Padre Jesús Nazareno
y Ntra. Sra. del Traspaso

Porque… “ En la Madrugá junto a las tinieblas de la noche, mueres al pecado y renaces en la amanecida como hombre nuevo. La Madrugá es experiencia total de Dios, con Él intimas en la penumbra nocturna. Y con Él te renuevas, con Él revives junto a la eclosión del alba anhelada.”

José Carlos Morales Sánchez
Hermano Mayor de la Hermandad
de Ntro. Padre Jesús de la Sentencia y Humildad
y Ntra. Sra. De la Esperanza

Porque… “ Como anónimos seguidores de Cristo, hagamos pública nuestra Fe. No faltemos a la cita de cada Madrugá, llevando con orgullo el Santo Hábito que nos unifica como Hermanos, nos identifica como Cofrades y nos distingue como Nazarenos del Stmo. Cristo de la Buena Muerte y de Su Santísima Madre, María del Dulce Nombre.”

José Vicente Montoso Mayén
Hermano Mayor de la Hermandad
del Stmo. Cristo de la Buena Muerte
y María Stma. Del Dulce Nombre