El Paso de Cristo

n esta entrega de la hoja de archivo se van a repasar los pasos que ha tenido nuestra imagen titular el Santísimo Cristo de la Buena Muerte. En 1959 se realiza la primera salida sobre un paso prestado por la Hermandad de la Piedad, dicho paso había sido procesionado con el misterio alegórico del Triunfo sobre la Muerte, conocido como la "Chacha". Era muy sencillo, de color caoba y no se encontraba en muy buen estado ya que llevaba algunos años sin ser utilizado.
Para la salida de 1960 la Hermandad opta por hacer uno provisional. Lo realizan los propios hermanos y desfilaría hasta la Semana Santa de 1962. Era muy simple, realizado con tableros y sin ninguna talla, con cuatro hachones prestados por la Defensión. En 1962, se estrenan los faldones del paso en terciopelo morado que después se utilizarán para el nuevo paso.

Y pasamos al actual. El 18 de mayo de 1962, Francisco Barroso García, tallista con taller en la calle Ciprés número 2, envía un presupuesto inicial a la Hermandad, de un paso de madera de ukola según dibujo original aprobado por la Junta de Gobierno con cuatro evangelistas, cuatro portahachones y maniquetas por el precio de 100.000 pesetas. En dicho presupuesto se incluye todo el trabajo de carpintería, talla, montaje y cera.

Este presupuesto es aprobado por la Junta de Gobierno y el 29 de mayo de ese año, Francisco Barroso, tallista y Francisco Núñez, Hermano mayor, convienen la ejecución de un paso de madera de ukola, con la parte interior de pino Flandes, parecido en su configuración al de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad de Sevilla.

El paso se estrena el Viernes Santo de 1963 con el tallado frontal y trasero de la canastilla. Al año siguiente se termina el tallado de la canastilla, respiraderos y se realizan los platillos de los hachones. Ya en 1965 la Cofradía presenta doce círculos para los respiraderos en los que figuran las cabezas de los doce apóstoles con los cuáles concluye la realización del paso de Cristo.

Francisco Barroso fue alumno de Lutgardo Pinto. Además del paso, Barroso realiza para la Hermandad la cruz del Cristo en abril de 1961 y la cruz de guía en 1965. Poco después de terminar el paso se marcharía a Madrid.

Haciendo una descripción del paso, es de estilo neorrenacentista, sobrio y elegante al mismo tiempo. Lleva cuatro esculturas de evangelistas en las esquinas y se alumbra por cuatro hachones. Las medidas de la parihuela son de 2,20 x 3,70 x 1,47 m.
La canastilla está dividida en paños iguales, teniendo tres frontales, cinco en los laterales y tres traseros. Estos paños se dividen por columnas, teniendo en el centro cuatro cartelas grandes, escudo de la Hermandad en el frontal, cruz de Santiago en la trasera, y Descendimiento y Prendimiento en los laterales, siendo completados estos con unos más pequeños con atributos de la pasión. Las esquinas de la canastilla están cortadas en chaflán y lleva sobre la mesa los cuatro Evangelistas, San Juan y San Mateo en la delantera y San Marcos y San Lucas en la trasera. Sobre sus cabezas llevan unas aureolas de plata. La parte superior se termina con una pequeña crestería.
Los respiraderos están divididos en paños rectangulares, llevando en el centro grabados cuatro fechas; 1965 fundación de la Hermandad, 1958 bendición del Cristo, 1959 primera salida y 1965 terminación el paso. En el restode los paños lleva en doce pequeños medallones la cara de los apostoles.
El paso va iluminado por cuatro portahachones de cera tiniebla. Por último el llamador está realizado en bronce y lleva la inscripción "Buena Muerte".
Con el pasar de los años se hizo necesaria una restauración quese realizó a mitad de los años ochenta cambiándose la parihuela y saneando el resto de la madera ya que había sido atacada por la carcoma. Esta restauración fue realizada por los pripios hermanos.
El 9 de junio de 1993, el bordador Ildefonso Jiménez, presenta el presupuesto de los nuevos faldones para el paso, en terciopelo morado con broches bordados en oro fino de hojas de acanto para cada una de las esquinas. Se estrenan en la Semana Santa de 1994.
En septiembre de 1997 se vuelve a restaurar. La restauración corre a cargo del taller de Julio Rodríguez en la calle Clavel. Se desmontó entero, limpiándose y reponiendo algunas piezas que faltaban y se barniza de nuevo. En la Semana Santa de 1998, se presenta ya restaurado y con el cambio de los platos de los hachones realizados por Orfebrería San Francisco de la localidad de Sánlucar de Barrameda.
Ya por último, la pasada madrugada del Viernes santo se ha tenido otro estreno, el autor del paso, Francisco Barroso, ha regalado cuatro nuevos evangelistas con mucho más movimiento que los anteriores. El autor llevaba algunos años con esta idea ya que los originales nunca le habian terminado de convencer.